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Que hacer... La realidad, el empobrecimiento... y los socialismos














Guillermo Rodríguez G.





3erPolo
















Humano es errar; pero únicamente los estúpidos perseveran en el error. 

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Es inútil mostrarle la realidad a quién se niegue voluntaria -y tercamente- a verla. Aunque el resultado de talles negaciones sea siempre el fracaso... pues quien parte de datos falsos, termina en fracasos ciertos. 

 

LA REALIDAD EN NÚMEROS

 

Ante un público significativamente diverso, de jóvenes estudiantes universitarios brillantes, fue interesante ver como uno de los mejores –posiblemente el mejor- y más serios expertos en estudios de mercado de Venezuela (que NO aparece en programas de opinión ni en noticieros) explicó detalladamente la real estratificación socio-económica de nuestra población. Así como sus reales preferencias políticas de los últimos años... Y las causas reales de las mismas.

Es la realidad en números. Números que contradicen la sistemática mentira que intenta ocultar la total derrota de una oposición socialista ante un gobierno aún más socialista. Números que nos dicen que por encima presuntos abusos y marrullerías, de importante magnitud, nuevo cuño, y similar “peso especifico” de los del pasado. La suma de todos los que están dispuestos a votar por los socialistas opositores, es menos que la de los que votan por los socialistas gobierneros... Y que tal diferencia se mantiene en la realidad –y pudiera incluso estirarse en apariencia- por medio del abuso de los recursos y poderes del Estado... Nada nuevo el detalle: el abuso de los recursos y poderes de un Estado desmedido, en favor de quien este en el poder, está en la naturaleza misma del socialismo... Lo importante, en las circunstancias de hoy como en las de ayer, es que para cambiar la realidad objetiva presente, hay que partir de conocerla... no de negarla.

 

¡OTRA VEZ LA BURRA AL TRIGO!

 

Sin el mensaje y la organización apropiados, realmente no importa sí hay, o sí no hay “unidad” de las llamadas fuerzas opositoras. De no cambiar la naturaleza, de lo que alguna parte de lo que hoy cuesta trabajo llamar oposición, sea capaz de ofrecer... como alternativa de gobierno. Será el gobierno el que gane... en los grandes números. Y eso será así, sin importar que el CNE sea dirigido por Jorge Rodríguez, Delgado Chapellín... o el Arcángel Gabriel. La mal llamada “unidad” ya se intentó... y fracasó. Infinidad de detalles incidieron sobre la magnitud de los fracasos... pero las causa de fondo es lo importante.

 

La causa primaria y fundamental de la derrota fue, es y será –hasta que se deje de hacer- el sostener la “unidad” en el “consenso” de los socialistas que se quedaron por fuera del presupuesto público. Con lo que cualquier idea contraria al socialismo, está fuera del consenso... y de las alternativas de gobierno. Absurdo discurso socialista “moderado” ante un gobierno socialista radical que basa su apoyo en el reparto de ingentes recursos petroleros, mediante misiones, becas, etc. en medio de una bonanza de precios del crudo.

 

Mientras los sectores mayoritarios, y de menores ingresos, están recibiendo subsidios directos por el orden del medio millón de bolívares por hogar... que por poco que sea, es muchísimo para un hogar de ingresos dramáticamente menguados... Y estamos ante un gobierno que repite, como parte de su sistemático y eficiente adoctrinamiento... Las misiones (es decir: el medio millón directo y todo lo demás indirecto, que en casos como Barrio Adentro llega a pesar más) son EL SOCIALISMO. ¿Qué puede responder una oposición socialista?. Tonterías sin sentido... o contrasentidos, para quien apoya al gobierno. Y mentiras para sus menguantes partidarios. Por cierto que un grueso tercer polo de la población, se mantiene mayormente indiferente ante las dos ofertas socialistas. Y se sume en la desesperanza de saber que en todo lo que escucha del liderazgo político mayoritario... No hay salida.

 

PERO...

 

Cómo el socialismo no funciona, el País materialmente se está desmoronando. La eficiencia de corto plazo (electoralmente mensurable para quienes no se empeñan en negar la realidad objetiva) en el reparto de subsidios directos e indirectos entre las bases de sustentación electoral del socialismo en el poder. Y los esfuerzos de adoctrinamiento para soportar exitosamente el eventual y previsible agotamiento de tales recursos... son una cosa. Otra es que en el País cada día se produce menos riqueza que el anterior... que la “economía endógena y cooperativista del socialismo del siglo XXI” es -y será siempre- incapaz de poner pollos de la calidad y precio de los importados en los MERCAL... Como incapaz fue, y sería de nuevo, la de las “empresas” de la “sustitución de importaciones”. Y que tras más 47 años de socialismo... la infraestructura pública efectivamente se desmorona. Y la privada también. Pero que precisamente por el empobrecimiento que las recetas socialistas han causado, es que gran parte de la población depende críticamente de los míseros subsidios directos e indirectos del socialismo del siglo XXI. Y que para colmo de males, el control casi absoluto del pensamiento único del “izquierdismo” sobre las fuentes de la cultura y la opinión, ha sido tal en Venezuela, que al socialismo derrotado, se le niega su condición de socialismo... y con ello la confusión es mayúscula.

 

QUE HACER

 

Para pasar del capitalismo al socialismo se requiere concentrar la propiedad, y/o el control real, de los medios de producción en el Estado. Para sostener la popularidad de un nuevo gobierno socialista, en una democracia como la de Venezuela, se requiere distribuir una pequeña parte de la riqueza concentrada en el Estado, entre las mayorías en las que el empobrecimiento previo, implique que las transferencias serán de bajo costo y alto impacto.

Para cambiar un socialismo por otro, más o menos pacíficamente. Únicamente hay que esperar... pues en la medida que tales mayorías incrementen sus expectativas, las transferencias serán más costosas, lo que sumado al imparable empobrecimiento general producto de la naturaleza misma del sistema... llegará a crear una nueva mayoría desasistida... La última vez tardó cuarenta años el cambio de un socialismo por otro en Venezuela... el nuevo tiene siete en el poder -y pese a los autoengaños de algunos- no da muestras de debilidad en sus bases de sustentación... Todo lo contrario.

Para pasar del socialismo al capitalismo se requiere transferir, la propiedad -y control real- de los medios de producción -y demás activos mercantiles- del Estado a la Población. Para que tal  transferencia sea popular, ha de favorecer por igual a todos... de forma gratuita... Y así sustituir con ventaja evidente la transferencia de míseros subsidios clientelares... por masivas transferencias de capital. Que serán más significativas para quien menos capital inicial tenga.

La única unidad que debe importarnos, es la unidad liberal del capitalismo popular, en torno de esta idea... del programa integral que la hará posible... y del movimiento político liberal que estamos construyendo, sin prisa y sin pausa... para crear desde las bases una nueva mayoría y derrotar todos los socialismos de ayer y hoy... El resto. Es más de lo mismo. Y dejar de repetir eso mismo... que ha fracasado sistemáticamente década tras década, es el principio de un futuro diferente... pero solo el principio.
















3erPolo

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