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Revolución petrolera: La "cuarta república" a la "quinta potencia"














Guillermo Rodríguez G.





3erPolo
















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Aunque todo esto ya lo he escrito, y dicho, y comentado... Y comunicado hasta por "señales de humo" es tan importante que ¡hay que repetirlo! Otra vez, cuando me llega la información de que, no sólo abandonaría definitivamente PDVSA los proyectos para montar cinco nuevos bloques de producción de Orimulsión, sino que estaría estudiando el vender el único que hay a China, cumpliendo así ùnicamente ese compromiso y "negociar" la ruptura de todos los demás contratos de suministro.

Si hay un sector cuyo control político pleno fue bandera proselitista y objetivo real de la revolución, es el petrolero. El paro petrolero es para la revolución chavista, lo que el bloqueo para la dictadura castrista. La excusa perfecta para todo lo que fracase en la revolución. Pero la verdad es que si hay un sector en el que se ve que esta revolución no es más que el "remake" de "la revolución de octubre" pero de 1945. O lo que es lo mismo, la adecocracia en su más originario estilo, es el petrolero estatal:

 

Los "revolucionarios" acusaban a los meritocratas de dos cosas:

 

1- De invertir en aumentar una capacidad de producción en contra de la política de estado de restringir tal producción para mantener el precio alto. Mayor producción a menor precio, o menor producción a mayor precio, es algo que no decidirían los meritócratas, que son gerentes y cuya obligación era aplicar eficientemente la política del accionista (nos dicen los revolucionarios) y uno siente que en eso de defender los derechos del dueño de las acciones contra los díscolos gerentes ocupados a que todo se invierta adentro, en contra de los deseos y necesidades del accionista, no es algo en lo que andarán descaminados de la verdad acaso se descaminaron del estatismo, pero si la empresa es estatal, que más les da.

2- Acusan los revolucionarios a los meritócratas de invertir en la compra de unas instalaciones costosas e ineficiente, bajo la justificación de que refinarían un petróleo pesado, difícil de colocar en el mercado, para terminar refinando petróleo liviano mejicano (comprado de PEMEX) y vendido por PDVSA para sus filiales foráneas con un descuento que (según dicen los revolucionarios) suma más que la utilidad declarada de tales filiales.

 

¿Y ENTONCES?

 

Se pregunta uno:

¿En que se diferencia el plan de inversiones de la PDVSA revolucionaria, cuyo objetivo declarado es incrementar dramáticamente la capacidad de producción, de los de los meritócratas?

¿La anunciada compra de una refinería en Brasil servirá para refinar petróleo pesado venezolano cuando el patrón de refinación de la flamante instalación (dicen los brasileños) es para trabajar con livianos árabes?

¿La cosa no era que cambiar el patrón de refinación es más caro que montar la refinería desde 0?

¿Qué pasó con aquello de que la Orimulsión era la tecnología petrolera venezolana que permitía para producir y comercializar un combustible más eficiente y menos contaminante, que el carbón, el Full Oil, y el gas, a un costo altamente competitivo y sin afectar la cuota OPEP, si ahora tenemos "rumores" de que en lugar de montar cinco nuevos bloques de producción de Orimulsión se plantearía el pasar la propiedad del único que hay a los Chinos y "negociar" la ruptura de todos los demás contratos de suministro?

 

LO CIERTO Y LO FALSO

 

Como PDVSA "da" al propietario actual el 23,6% de su factura en impuestos y dividendos. Mientras cualquier corporación petrolera privada importante paga más de 50% de impuestos, y aún así paga dividendos a sus accionistas. Y las operadoras privadas y extranjeras, previas a la creación de PDVSA pagaban al estado venezolano más del doble del "aporte fiscal" que paga hoy PDVSA, vemos que la estatización ha sido un fracaso.

 

 

Si pasar de más de 52% a 23% de renta petrolera fue el resultado de la "meritocracia", o no tanto, pues en realidad el responsable de lo que se hace mal, por más de veinte años y sistemáticamente, en una empresa, es el accionista, que fue, es y será el gobierno de turno, es de suponer que los resultados de la PDVSA revolucionaria serán aún más "destacados". Y en esa dirección avanza. De un lado se mantiene una política petrolera favorable a menor producción por mayor precio. Es la mejor política en un mercado que como el petrolero está espantosamente interferido y desnaturalizado por los gobiernos de todo el mundo. Pero no se puede esperar que sea exitosa siempre, los precios de un mercado tan politizado son espantosamente inestables... y hoy, igual que en el tiempo de la "Venezuela Saudita" se "planifica" como si los precios actuales no pudieran caer en un cambio de circunstancias políticas. Esas cuentas no cuadrarán mañana, pero hay otras que ya no cuadran hoy...

 

LAS CUENTAS DEL MINISTRO

 

El ministro de Energía y Minas ha afirmado públicamente que producir Orimulsión cuesta aproximadamente dos dólares y el producto se puede vender apenas en cuatro.

 

También ha dicho el ministro que vendiendo en asociaciones el llamado "crudo sintético", que nunca ha quedado claro si sería producto de un costoso mejorador, casi una refinería,  la mezcla de crudo liviano y pesado, que tampoco es un proceso barato, o "las dos cosas", pero sea lo que sea dice el Ministro que "obtenemos 17 o 15 dólares".

Ninguna de las dos cosas resiste un análisis. La Orimulsión se vende (en contratos) en 45 dólares la tonelada métrica Una tonelada métrica son 6.4 barriles, lo que implica que el precio "por barril" sería del orden de los 7 dólares. En realidad, puede ser de unos 9 dólares con ofertas recientes y jamás ha bajado de 4,85 dólares "por barril" en contrato de suministro conocido alguno.

 

MÁS CUENTAS BITUMINOSAS

 

Los costos de producción de la Orimulsión si están cercanos de los dos dólares, son de aproximadamente 2,15 dólares, en el caso de la Orimulsión, pero no bajan de 8,95 dólares en el caso de los crudos sintéticos, mezclas o mejorados. Con las mezclas el problema es lo que se agrega al petróleo pesado, que es crudo liviano, escaso y costoso, 50% liviano y 50% pesado da crudo mediano, casi pesado en realidad, pero ciertamente más "tragable" para el transporte y refinación.  Para producir Orimulsión, lo que se agrega es agua, abundante y muy barata, mientras que lo que se agrega al crudo pesado para producir "mejorado" es crudo liviano. Comparando el costo agregado del agua con el del petróleo liviano, resulta que la Orimulsión sigue teniendo un costo de 2,15 dólares, pero el llamado "mejorado" tiene un costo que antes de los recientes aumentos del precio del crudo ya era de casi 9 dólares. Y todos esos crudos, además de requerir el ser procesados en refinerías de profunda conversión si afectan la cuota OPEP, mientras que la Orimulsión, que no afecta la cuota OPEP, es de una vez el producto final... un combustible.

 

Y LAS INVERSIONES PARA PRODUCIR

 

Es mejor negocio para el estado venezolano la Orimulsión. Y lo es no sólo por la comparación de costos, sino porque la Orimulsión no paga los impuestos que pagan los derivados del crudo, ya que la OMC no califica al bitumen como petróleo, y por lo mismo, no forma parte de las cuotas de la OPEP. También es mejor negocio porque está dirigida al sector de generación termoeléctrica, con contratos de suministro a largo plazo. Ganancias seguras que no se ven afectadas por la volatilidad del precio del crudo.

Un "mejorador" para producir el crudo en cuestión, implica inversiones del orden de 4 mil 500 millones de dólares, mientras un modulo de Orimulsión cuesta sólo 380 millones de dólares. El otro asunto es la Orimulsión es un combustible, de una vez, mientras que el crudo "mejorado" es una materia prima que hay que refinar para trasformar en combustible.

Como no hay refinería con los patrones de refinación para tal crudo, tendría que construirse, y eso cuesta no menos de 11 mil millones de dólares.

 

Y DE NUEVO

 

En resumen, en materia petrolera, como en el resto de los males, la revolución no es más que la "cuarta república" pero a la "quinta potencia". Tenemos al mismo musiu, con diferente cachimbo, según parece, pero lo más preocupante es que “meritócratas” y  “revolucionarios” también están coincidiendo (en los hechos que importan más que los discursos) en una forma perversa de privatización disfrazada, a dedo, incompleta y oligárquica, (en fin: neoliberal que es lo contrario de liberal) que dejaría a PDVSA sin valor alguno, con el repugnante resultado dejarnos con lo peor de ambos mundos y de dificultar enormemente la privatización popular que (entregar de una vez una acción para cada ciudadano y que la administración si tenga dolientes reales, que voten en las asambleas de accionistas, pensando en que las ganancias de la corporación son LAS UTILIDADES DE LOS ACCIONISTA). Así podemos realmente pensar en ser dueños de una poderosa y competitiva transnacional energética que sea una autentica palanca para el desarrollo, pero eso sería sólo el principio.
















3erPolo

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