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Si el petróleo es tuyo: ¿Por qué no tienes una acción de PDVSA?













Guillermo Rodríguez G.





3erPolo
















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La soberanía no reside en el pueblo "quien la ejerce a través de los poderes públicos", sino en cada individuo, quien la ejerce. Por, sobre y para, si mismo, y los poderes públicos, existen única y exclusivamente para proteger la soberanía individual.

El problema de la soberanía "colectiva" es que no hay colectivo real que incluya a todos, por lo que la soberanía que residiría en "el pueblo" termina residiendo realmente en una de dos mayorías, la mayoría de los votos, o la mayoría de los fusiles. Como la soberanía es -por definición- absoluta,  hablar de los derechos individuales, como limitaciones al ejercicio de la soberanía de cualquiera de estas  mayorías,  es absolutamente ilusorio. Nada impide hoy a la mayoría que sostiene el poder ejercer la tiranía sobre las minorías que no lo sostienen, dentro de la ley, por el expediente de cambiar ordenada y sistemáticamente, la ley. Soberanía colectiva, es tiranía colectiva.

La soberanía individual como norma fundamental inapelable, ciertamente no impediría que una mayoría violara tal norma, pero si impediría que el ejercicio de la tiranía se pudiera ajustar al derecho. Y eso sería algo realmente revolucionario.

 

El "silogismo de la valla" es un ejemplo criollo de la verdadera naturaleza de esa soberanía colectiva.

 

1. Doctrina jurídica aceptada por la revolución:

 

La soberanía reside en el pueblo, quien la ejerce a través de los poderes públicos,  mediante una democracia participativa en la que la expresión de la mayoría debe ser entendida como permanente, y no como limitada a los eventos electorales. (Esto de la "participación" opera como trampa para el ejercicio más efectivo, inmediato y discrecional de la tiranía, "por encima" de los poderes públicos, de ser necesario en casos de urgencia, como la apropiación de la propiedad privada de los "enemigos de la revolución", cuando aún no hay legislación adecuada al respecto.)

 

2. Valla del MVR:

 

Chávez es el pueblo:

 

La soberanía entonces, reside en Chávez, quien la ejerce a través de los poderes públicos, pero de forma participativa y directa. Aplicado el silogismo, la participación, como elemento de ejercicio de la soberanía directa, por encima de las formalidades institucionales, queda mucho más clara. No pasa de ser el modelo ideal de la revolución servil. El ciudadano presidente, aún tiene limitaciones formales, pero en la práctica lucen cada día menos limitantes. En resumen. La revolución avanza, lentamente, pero avanza. Le quedaría aún muchísimo camino para alcanzar su modelo ideal, pero lo está recorriendo, paso a paso.

 

La revolución es un trasiego  del poder de las pocas manos de la oligarquía partidista del punto fijismo, que actuaba de mediante un liderazgo, más o menos, colegiado, hacia una oligarquía revolucionaria que actúa bajo el liderazgo, único, absoluto, indiscutible e indiscutido, de un único caudillo. El poder necesita financiarse, y en Venezuela la única fuente de financiamiento que queda, es el petróleo. Por eso es que las vallas que dicen "Ahora el petróleo es del pueblo"  no pueden ser entendidas sin considerar las que dicen "Chávez es el pueblo", ya que la suma nos deja claro, de quien es ahora el petróleo. No muy diferente de las viejas vallas "de cuarta" que rezaban "el petróleo es nuestro" tras la nacionalización. Pero que no dejaban clara quienes estaban incluido en el "nosotros" del "nuestro". Pues para los ciudadanos de a píe, el petróleo, fue y es, de otros, que no somos nosotros.

 

Estoy de acuerdo con quienes afirman que la PDVSA ha sido un mal negocio para su accionista que -por ahora- es el Estado y no el pueblo.  Después de todo, antes de PDVSA el Estado tenía poco más de 50% de participación fiscal en la factura, y legó a tener menos de 23%, tras años de manejar directamente el negocio.

Si en el pueblo incluimos a alguien diferente del silogismo de las vallas, la verdad  PDVSA no fue tuya ayer ni lo será mañana, mientras no tengas una acción a tu nombre y en tus manos, no eres dueño de nada y quien te diga lo contrario, simplemente te miente.

Por eso no creo que la solución sea cambiar a los empleados, sino al accionista. Somos partidarios de la privatización, pero entendemos que privatizar PDVSA sin participación popular sería una injusticia inaceptable. La devaluación de la moneda en Venezuela produce inflación porque el gobierno es el propietario directo de las divisas al controlar PDVSA. Nuestros gobiernos gastan demasiado y devalúan para tener mas bolívares. Así han empobrecido a la población por décadas. Para limitar los ingresos del gobierno, sólo a bolívares; regresar a la población una parte de lo que se le ha robado y reducir drásticamente la deuda estatal que siempre terminamos pagando los ciudadanos comunes, la solución es entregar gratuitamente no menos de la mitad de las acciones a la gente y usar el resto para pagar la deuda pública. Coincido en él diagnostico del problema petrolero venezolano con muchos y muy diversos sectores, la diferencia esta en la solución, porque como liberal libertario entiendo que la gente del pueblo es capaz e inteligente y puede manejar sus asuntos por si misma, y entre sus asuntos está -o debería estar- el negocio petrolero.
















3erPolo

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