Make your own free website on Tripod.com








www.guillermorodriguez.net

BITOR y la oligarquía revolucionaria: Hacia la privatización malandra de PDVSA













Guillermo Rodríguez G.





3erPolo
















guilleazul11.jpg

 
 
 
Las reservas petroleras (y la capacidad de producción no utilizada) venezolanas son insignificantes comparadas con las del medio oriente. Sí mañana desapareciera todo el petróleo venezolano los países del golfo podrían inmediatamente aumentar su producción y cubrír la demanda sin que los precios se vieran afectados, más haya del cortísimo plazo.

Entre los combustibles fósiles, los bitumenes extra-pesados de la faja del Orinoco no son petróleo, son tan diferentes al petróleo como lo son el petróleo y el carbón. Los bitumenes venezolanos son equivalentes en magnitud a las reservas petroleras del medio oriente, y se pueden usar como combustible alternativo al petróleo, gas, o carbón.

Los bitumenes son espesos, pegajosos y se solidifican fácilmente, el sólo acto de trasportarlos fue un problema sin solución económicamente viable hasta que se desarrollo la tecnología de la Orimulsión, mediante la que se logró hacer asombrosamente más fluido el bitumen y enriquecerlo como combustible. La Orimulsión es un combustible de origen fósil, no petrolero, que compite exitosamente en costos otros combustibles fósiles no petroleros como el carbón, el gas, o con combustibles de origen petrolero como el full oil.

NO ES PETRÓLEO

La Orimulsión es la única forma conocida de explotar y vender bitumenes venezolanos en el mercado mundial de los combustibles. Y como no es petróleo, no forma parte de las cuotas de la OPEP por lo que se trata de un negocio adicional que le permite al gobierno venezolano incrementar sus exportaciones de combustibles fósiles sin aumentar su producción de petróleo regulada por las cuotas de la OPEP.

Como el bitumen no tiene más valor comercial que el de servir de materia prima para la Orimulsión, expertos de la estatal petrolera venezolana había venido sosteniendo que era buen negocio vender el bitumen por lo que cuesta extraerlo o incluso por menos- a unas empresas mixtas para incrementar la producción y venta de Orimulsión.

Y por esta vez, estoy de acuerdo con los expertos de PDVSA, entre producir y vender Orimulsión con ganancias y no hacer nada con el bitumen (esas son las únicas alternativas) mi tendencia será responder que se debe producir lo más rentable, y para PDVSA lo más rentable no es la Orimulsión. Pero...  y es un importantísimo pero, no se puede producir petróleo por encima de las cuotas de la OPEP y hay un mayoritario acuerdo político nacional en torno a mantenerse dentro de tal organización. Así las cosas, Orimulsión es algo de enorme atractivo para Venezuela.

ASUNTOS ESPESOS

Otro punto es si PDVSA debía desarrollar la producción y comercialización del combustible con inversiones propias, con créditos internacionales o con asociaciones.

El día en que se lleve a cabo la privatización popular y cada venezolano sea propietario de su acción de PDVSA, este tipo de asuntos se podrá decidir en asambleas de accionistas, atendiendo a criterios de riesgo beneficio evaluados comercialmente, pero por ahora son un asunto político enrarecido por gran cantidad de estupideces serviles que intentan pasar por argumentos. PDVSA no tiene suficientes recursos para desarrollar el negocio de la Orimulsión por si misma, endeudarse concentra el riesgo sin importar como salga el negocio hay que pagar igual- y no agrega aliados en la comercialización.

Así, asociarse con inversionistas extranjeros, chinos, coreanos, canadienses e italianos que pongan capital y mercados es el mejor negocio posible y lo es porque el bitumen sin Orimulsión no vale lo que cuesta sacarlo.

POR LA PLATA BAILA EL PERRO

Los enemigos de un combustible como la Orimulsión son quienes producen combustibles alternos y desde el principio se han dedicado a financiar campañas de todo tipo activistas serviles. De un lado están los mercenarios ecologistas, listos a atacar cualquier combustible fósil y del otro los nacionalistas, preparados a atacar cualquier forma de dependencia energética de las importaciones, y claro que son tan selectivos en su activismo como lo sean los intereses que los financien.

Ahora que el gobierno venezolano a decidido incumplir los compromisos que firmo para montar nuevos módulos de producción de Orimulsión y desmantelar la empresa estatal productora de Orimulsión, BITOR, debemos preguntarnos ¿Por qué las plantas de producción de termoeléctricas del estado venezolano nunca cambiaron si tecnología para usar Orimulsión? y más aún... ¿Por qué un gobierno que es un activista de la reducción de producción y el fortalecimiento de la OPEP, no invierte en la producción de combustibles alternos que pueden incrementar sus ingresos sin afectar esa política? y sobre todo ¿Quiénes son los productores de combustibles que se verán favorecidos por el desmantelamiento de BITOR? Ya que sin duda sabemos que no será PDVSA.

LA UNICA SOLUCIÓN

Y terminamos siempre en lo mismo, los gobiernos no están para manejar negocios, siempre lo han hecho y siempre lo harán mal. La estatización de industria petrolera venezolana fue el punto de partida para que los gobiernos de Venezuela se endeudaran por encima de su capacidad de pago, y al ser propietarios directos del grueso de las divisas que ingresaban al país, devaluaron para cubrir el déficit originado por sus gastos excesivos y sus deudas irresponsables. Así empobrecieron a la población por décadas, fortaleciendo una casta de vagos y malandros que han vivido a costa de los recursos públicos explotando a la gente decente y trabajadora.

Hay que pagar las deudas de una vez, y hay que devolver a la población lo que se le ha robado, y un paso indispensable en esa dirección es reparto la mitad del capital de la estatal petrolera entregando a cada venezolano una acción de PDVSA y liquidar en subasta la otra mitad para pagar deuda pública, esa es la forma decente de privatizar por la que lucha la gente decente y trabajadora en RESISTENCIA CIVIL.

Hay otras formas de privatizar, son las privatizaciones malandras, entre las que está entregar el negocio a los amigos con contratos a dedo, destruir sectores claves para favorecer intereses de otros amigos y se puede transformar a una empresa que ya había venido acumulando ineficiencias significativas en un cascaron vacío de deudas y corrupción... y eso es lo que se está haciendo, aquí y ahora.
















3erPolo

fftf-header.jpg

Hora en Venezuela -

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.