Make your own free website on Tripod.com








www.guillermordriguez.net

Mentiras populares sobre el precio del petróleo














Guillermo Rodríguez G.





3erPolo
















Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro las causas de la enfermedad.
Sócrates

guillermo_rodriguez_peq3.jpg

 

 

 

 

Uno de los errores más comunes en el pensamiento –consciente o inconscientemente– socialista es el atribuir a la voluntad y acción de los gobernantes aquello que es producto de los ordenes espontáneos –de la naturaleza o de la sociedad– al tiempo que atribuyen al orden espontáneo lo que es producto –voluntario o indeseado– de la acción de los gobernantes. Ciertamente no es algo nuevo, se trata de un arcaísmo que se pierde en la noche de los tiempos... al igual que la inmensa mayoría de los elementos de la doctrina socialista de cualquier siglo.

 

Un ejemplo notable de ello está en que el precio del petróleo en el mundo ha llegado en nuestros días hasta los niveles más altos de su historia debido a la combinación circunstancial de tres factores que pueden variar en el futuro de forma hoy impredecible:

  • El aumento extraordinario de la demanda de combustible en grandes naciones como India y China producto del descomunal crecimiento económico que experimentaron al alejarse progresiva y parcialmente del socialismo que venían practicando –una en versión socialdemócrata y marxista la otra– de décadas atrás.
  • La limitada capacidad de refinación, producto de la combinación del activismo político ambientalista y la altísima fiscalidad de la actividad por las que se ha creado un embudo en la capacidad de producir la cantidad de combustible, que no se puede solventar a corto plazo aumentando la producción de petróleo sin aumentar proporcionalmente la capacidad de refinación.
  • La naturaleza físicamente finita del recurso fósil, contrastada con lo incierto –en una u otra dirección– de las reservas utilizables que dependen críticamente de cambios tecnológicos, y el extremo incremento de la incertidumbre en un mercado interferido políticamente por la acción interna e internacional de los Estados.

Entre los factores de interferencia política del mercado está necesariamente el cartel gubernamental de productores OPEP, cuya influencia sobre los precios fue en sus primeros momentos determinante. Dicha influencia ha venido menguando en la medida en que los altos precios impulsados por el propio cartel justificaron inversiones para la exploración y explotación de crudo por las que se redujo progresivamente el peso de la organización en la totalidad del mercado. Otro factor importante fue el cambio progresivo en los patrones de consumo en las naciones industrializadas, también como efecto del alto precio del petróleo.

 

Lo interesante del asunto es que  ni la OPEP ha logrado controlar el precio del crudo, ni las agencias que en las naciones industrializadas se crearon para contrarrestar a la OPEP han logrado sus objetivos. El precio del petróleo ha subido y bajado muy por encima y muy por debajo de todas las previsiones y objetivos de los planificadores gubernamentales, porque sus acciones siempre han ocasionado consecuencias imprevistas e incontratables para ellos.

 

Pero en Venezuela, la mitomanía cotidiana se empeña en atribuir a la voluntad y acciones de los gobernantes aquello que está fuera de su control, y considera que algún presidente de los EE.UU. logró en el pasado “poner de rodillas y la OPEP” sin considerar que de paso habría unido hasta el cuello a los productores domésticos gringos, cuyos costos de producción por barril son en general del doble o más que los del promedio entre las naciones del cartel... o que el aumento del precio del petróleo fue producto de las  giras internacionales del actual presidente de Venezuela, que según los mitómanos habría logrado poner de pie a la OPEP con un par de vistas personales al resto de los jefes de Estado de la organización. Y las dos cosas son absolutamente falsas. No es que no hubiera gobiernos norteamericanos que desarrollaran esfuerzos políticos para bajar el precio del petróleo a determinados niveles... es que el precio del petróleo no bajo cuando lo intentaron, ni cuando finalmente bajo, fue a los niveles que deseban. De hecho mientras más intentaban manipular el precio, menos lograban que se moviera hacia dónde querían. Y no es que el gobierno Venezolano, como otros gobiernos propietarios de petróleo no intentara impulsar el alza, es que el alza se produjo con total independencia de sus esfuerzos, muy por encima de los niveles que aspiraban, y si las condiciones del mercado cambian en el futuro produciendo una baja, nada de lo que hagan los gobiernos de los países productores o consumidores podrá impedirlo. En el supuesto negado que el gobierno de Venezuela en este momento tratase de bajar el precio del petróleo no podría influir ni aún marginalmente sobre el mismo, y si los gobiernos de la OPEP con alta capacidad de producción no utilizada lo intentaran, en el mejor de los casos influirían marginalmente el precio actual.

 

La historia del Rey Canuto, que se estuvo a punto de ahogarse al ordenarle a la marea que no subiera, habría sido diferente si hubiera esperado aquél monarca el momento oportuno para “ordenarle” que bajara... y también se le recordaría en otra forma muy distinta, de contar con propagandistas que convincentemente difundieran como la marea desobedeció al principio al Rey y subió, por la acción de algún Rey enemigo, pero que su gran poder logró que finalmente bajara la marea derrotando al Rey enemigo. Eso y no otra cosa es lo que dicen los mitómanos de aquí y de las naciones industrializadas sobre el precio del petróleo... pero a mí al menos, me preocupan principalmente los de aquí, porque entre ellos han estado y están nuestros gobernantes, esos que para nuestra desgracia se creen las mentiras de su propia propaganda. La consecuencia de esto último fueron gobiernos en los que se dilapidó el recurso de los períodos de altos precios terminando con un país empobrecido y endeudado... y es un gobierno actual que esta repitiendo la misma receta financiera del desastre de cuarta al pie de la letra, al tiempo que se dedica a construir un socialismo más radical que aquél con el que nos empobrecieron los adecos... por lo que sólo podemos esperar que este nos empobrezca más radicalmente.

 

Soluciones hay, pero pasan por cambiar el sistema, y no sólo el gobierno, lo que a su vez pasa por una mayoría que deje de creer en las mentiras con las que nos han gobernado y empobrecido los socialistas de cuarta y quinta... y eso es solo el principio.

 
















3erPolo

 
¿Interpreta este artículo la doctrina política de la libertad individual y el Estado limitado para la Venezuela contemporánea?
 

En la escala del 1 al 5
1 2 3 4 5

Ver resultados

promo_grg_lyc.jpg
   

doblediplomatura-eea-2016-2017.jpg

Hora en Venezuela -

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.