![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
![]() |
![]() |
![]() www.guillermordriguez.net No es votar o no votar ... ¡Es por que y por quien votar! |
![]() |
||
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
||
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|||||
![]() |
![]() |
||||
![]() |
![]() |
||||
![]() |
![]() |
|
![]() |
![]() |
![]() |
||||
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
Lo he dicho y lo repetiré cuantas
veces sea necesario: Sí hemos sufrido una oposición parlamentaria que promueve leyes tan cubanizadoras como la de
Trabajo Comunitario del Estudiante Universitario, poco importaría realmente ver menos
de un tercio de diputados opositores... sí que fueran realmente opositores al socialismo, que es lo que el gobierno
adelanta. Porque ante una oposición inconsistente, el socialismo consistente y unificado del gobierno avanza con relativa
facilidad. Le podría derrotar una verdadera alternativa ideológica liberal organizada en un movimiento político moderno. Y
en lo inmediato necesitaríamos diputados capaces de proponer el capitalismo popular, que es el único rumbo a la prosperidad
en Venezuela. O al menos de oponerse al socialismo misionero “de hecho y con sus votos” sin “quitarle
el trabajo” a los legisladores del socialismo del siglo XXI. Entre todos los candidatos a la
Asamblea, que pudiéramos calificar de “no chavistas” encuentro únicamente un candidato a diputado pública
y notoriamente partidario del capitalismo popular: Pedro Elías Hernández, en el Estado Aragua. Pero no por eso creo
que sea inevitable abstenerse en otros estados, pues en el resto del país hay candidatos que califican como políticos
medianamente serios y razonablemente capaces de desarrollar algún grado de oposición práctica al socialismo misionero.
Algunos son aspirantes a la reelección y otros aspiran a sustituir las vergüenzas parlamentarias –disfrazadas o no de
novedad- de la oposición socialista inconsistente compuesta por corruptas excrecencias del superado y moribundo socialismo
adeco y sus seudo-aristocrática periferia izquierdista. De esos últimos hay en todos los partidos, de gobierno y oposición. Por eso se impone la necesidad
de votar con lupa y conocimiento de causa en ambos bandos realmente, por un mínimo de seriedad en sus respectivos
representantes. Y para los liberales, por una oposición ideológica real, hasta donde ello es posible hoy.
Porque tras la propaganda abstencionista y aventurera, además de la estolidez mental de los tontos
útiles que la siguen -y más de una
“mano peluda” del propio socialismo del siglo XXI que inteligentemente “se hace” de una “oposición”
a su medida, de una u otra forma- lo peor que se esconde es la ambición de saqueo y dominio desde el gobierno,
de sinvergüenzas aún peores que los del pasado y el presente. Hay que votar sabiendo muy bien, por que y por quien
¡examinado con lupa! Y hay que asumir que tras
décadas de campañas anti-partidos en favor de una desgraciadamente fantasmagórica “sociedad
civil”. En lugar de sustituir partidos políticos malos por partidos políticos buenos. Logramos una oposición que carece
realmente de partidos políticos organizados, disciplinados e ideológicamente coherentes. Y con ello carece tal oposición
de las “maquinarias políticas” capaces de movilizar y defender todos y cada uno de sus votos en cualquier escenario.
Siendo que SUMATE la ONG que asumió sustituir tales maquinarias partidistas, fracaso estrepitosa y escandalosomante en
el empeño, pero sigue siendo razonablemente exitosa en impedir que se le responsabilice por las consecuencias de su irresponsabilidad,
impericia, arrogancia, torpeza y falsedad. Y ahora hace campaña solapada por la abstención, por segunda vez, para
intentar mañana “capitalizar” tal abstención en el fracaso anunciado de una candidatura presidencial abiertamente
proconsular... Cosa sospechosamente a la medida del interés del socialismo misionero. Pero
no atribuiré a la astucia política oculta, lo que la estupidez política abierta explica perfectamente. El futuro de la patria podría depender
de sacar de sus sueños de opio a muchos de los que realmente han creído que un retiro de la totalidad de las
candidaturas “no chavistas” tendría otro resultado que la confusión de un oficilismo con capacidad de reacción
lenta pero a nivel -en la “comunidad internacional”, que uno que otro “saludo a la bandera”
y una ¡global! carcajada de la clase política del planeta- local lo más imporante al final sería que, con un mínimo
de inteligencia oficilista lograrían como resultado real, que el “espacio político” de la oposición sea rápida
y casi irreversiblemente asumido por partidos como UPV y Tupamaros... y el día menos pensado veamos a Lina Ron y Hugo Chávez,
presentándonos un “remake” “del siglo XXI” de la película que protagonizaron en su momento Rafael
Caldera y Rómulo Betancourt. Pero depende aún más de la organización
política nacional capaz de diseminar la doctrina y programa del capitalismo popular entre quienes al final prefirieron
no votar, ni por unos ni por otros... no tanto por asuntos de capta-huellas retiradas -o escrutinios manuales que
sin maquinaria política retrocederían el esquema de las trampas a la época de un rudimentario “acta mata voto”...
a la medida de la única gran maquinaria política nacional organizada que hoy es ¡el MVR!- cómo porque no ¡ven futuro!
ni diferencia real entre unos y otros. Entre otras cosas porque aquí se discutió cualquier cosa, menos los programas
legislativos de los candidatos ¿a legisladores? que de un lado se limitaron a presentar una foto “con el comandante”
y del otro a dejarse chantajear cobardemente, por quienes quieren gobernar sin tomarse el trabajo de ganar elecciones... Con
excepciones, de diverso tipo y grado, suficientes para justificar el voto opositor al socialismo, en algún caso, por
una lista, en otro por circuito, y en casi ninguno por los dos. La verdad es que las encuestas de
verdad nos muestran que los partidos del punto fijismo, y sus desprendimientos recientes, obtendrían en esta elección
la menor votación de su historia, pasando de grandes partidos a organizaciones políticas marginales. Pueden negarse
a medirse, encubriendo su perdida de votos reales, en las presuntas o reales maniobras virtuales del CNE. Pero no
están en condiciones de siquiera mantener su actual bancada, sin importar que les concedieran todo lo que pidan en el CNE.
Su estrategia de supervivencia a la desesperada pudiera ser entonces ¡pedir lo imposible!. Así que por desgracia
para una oposición que necesita desesperadamente una representación política de verdad... lo único que intentarán ocultar
su debilidad por medios de patadas de ahogado, recuperando acaso los escasos votos adoctrinados es el fanatismo irracional
por otros... pero en una competencia desesperada de quien grita más contra el CNE... quizás logren finalmente que
el presidente del CNE no sea Jorge Rodríguez... Con ello lo único que lograrían sería que mañana pudiera ser Richard Peñalver
o un personaje por el estilo. Poco les importaría eso, si logran ocultar su dramática pérdida de apoyo. O recuperan algo de
lo perdido. En todo caso, lo que estamos
viendo es la muerte del punto fijismo. Y lo que a muchos atemoriza y angustia es que no hay nada con que sustituirlo en lo
inmediato en la oposición al socialismo del siglo XXI. Pese a la grandilocuencia artificial de los partidos de la
revolución “la democracia no está en peligro, más que por ellos mismos” y pese a la ignorancia histórica de los
recién llegados a la política venezolana, muy bien aprovechada por los experimentados punto fijistas, las elecciones
no sufren hoy más presuntas marrullerías que antes, tampoco menos... Que las presuntas marrullerías sean otras que las que
ellos entienden bien... es otro asunto. Que la muerte del punto fijismo
sea violenta o pacifica. Y que logremos crear con la urgencia del caso una oposición política e ideológica para sustituirlo
y derrotar realmente al socialismo del siglo XXI... ese es el verdadero problema. Lo otro es terminar dándolo la razón nuevamente
al General Miranda, porque por el momento estamos más cerca del bochinche que del totalitarismo... pero el bochinche
es el camino al totalitarismo. Bueno es no olvidarlo en momentos de artificial emocionen porque de lado y lado quieren que
no pensamos con la cabeza.
Pero el día siguiente, sea cual
sea, y pase lo que pase, para quien se considere socialista, es el día de “asumir lo que el socialismo fue, es y será
en Venezuela” pues los que realmente se comprometieron en adelantar tal despropósito empobrecedor en nuestro
país, son hoy quienes están hoy gobernando. Mientras que para quienes se consideren opositores al despropósito en
nombre del que se nos ha gobernado por siete años, es el día de entender que esto no ha sido, ni será, más
que la inevitable consecuencia del despropósito de los 40 años anteriores. Pero sobre todo, es el día de abandonar
los mitos, la incoherencia, el aventurerismo y la inconsistencia, para comprometerse
seriamente en la construcción de un movimiento político liberal nacional unificado en torno al programa de transición del
socialismo al capitalismo popular, que únicamente puede empezar con la transferencia directa de los activos del Estado hacia
la población. Lo que es nuestra única salida. La construcción de una mayoría
ideológicamente contraria al socialismo en Venezuela es posible, y es la única forma de derrotar realmente al socialismo misionero...
Lo que no es posible es derrotarlo realmente por medio de atajos, mitos, incoherencias y desconexiones individuales o colectivas
de la realidad, que es una sola. Un futuro de libertad y prosperidad requiere de mucho trabajo y de ningún atajo. El socialismo tiene el poder del Estado, los dólares del petróleo, la torpeza de una
oposición aventurera, torpe, infiltrada y no menos socialista que el mismo gobierno.
La posibilidad de construir una verdadera alternativa ideológica pasa por enfrentar gobierno, quintacolumnistas y
tontos útiles, y a partir de las fuerzas del disperso liberalismo venezolano, construir sin prisa y sin pausa, un masivo movimiento
político liberal moderno y revolucionario.
|
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
||||
![]() |
![]() |
|
![]() |
![]() |
![]() |
||||
![]() |
||||
![]() |
||||