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![]() www.guillermordriguez.net Socialismo misionero ... La cuarta república a la quinta potencia |
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En
Venezuela se vive hoy el establecimiento de un sistema de gobierno que es combinación de la radicalización del socialismo
adeco originario, con la tradición caudillista del siglo antepasado. Los adecos originalmente fueron marxistas partidarios
de la herejía aprista. Se “moderaron” por la fuerza de lo que llaman ellos “condiciones objetivas”
y procedieron a cambiar lentamente tales condiciones (con ayuda
de sus co-gobernantes socialistas cristianos) hasta eliminar todo resquicio de una incipiente institucionalidad
republicana, transformando todo derecho individual en graciosa concesión del mandamás, esclavizando el mercado libre
bajo la arbitraria y empobrecedora regulación de una incapaz y corrupta burocracia parasitaria, y sometiendo el gobierno multipropósito
al libre mercado de la autoridad prostituída por un colectivismo tan irracional como hipócrita. FABRICANTES DE MISERIA El
“moderado” socialismo lo que moderó fue la producción de bienes y servicios logrando un crecimiento cada
vez más lento del PIB por habitante hasta mediados de los setenta, cuando en medio de los altos precios petroleros y la estatización
de esa industria, el PIB por habitante dejó de crecer e inició una caída sostenida que no se ha revertido realmente hasta
la fecha. Nuestra población crece más rápidamente que la producción de bienes y servicios, con lo que obviamente se
empobrece la mayoría. Pero algunos se enriquecen con ello. Por
cerca de medio siglo, de socialismo tuvimos siempre lo suficiente como para que la riqueza dependa únicamente de la cercanía
y sumisión al poder gobernante. Privilegios mayores como monopolios, licencias de importación, divisas preferenciales
y créditos blandos, bajo el manto de la “sustitución de importaciones” (la “economía endógena” de
“producción social” de entonces). Y privilegios menores en el creciente número de empleos y contratitos menores de un Estado en constante, inútil y parasitario crecimiento. Economía de mentira en que en lugar
de transarse bienes y servicios se negocia la arbitrariedad y los votos comprados o robados. Pero
como el socialismo reparte pero no produce, los marginados que se quedan por fuera crecen más rápidamente que la decreciente
riqueza a repartir... Y hoy son la base de sustentación electoral de un “nuevo” socialismo misionero
que transfirió el privilegio menor de una clase media estatista minoritaria y costosa, a mayorías marginadas cuyos votos son
más baratos por unidad. Los caídos de la gracia del presupuesto público, pretenden oponerse histéricamente a la radicalización
del socialismo que construyeron y usufructuaron, por la “fuerza” de su
ignorante arrogancia, desorden, dispersión, irracionalidad, e inmediatismo aderezados de mitología mágico-religiosa
de la “nueva era”. Ante
eso, es necesario romper radicalmente con el entramado de viejos privilegios decadentes y nuevos privilegios nacientes. Porque
el socialismo venezolano -que se inicia como doctrina política dominante con el golpe criminal del 18 de octubre de 1945- con sus altibajos logró profundizarse
cada década más que la anterior. Y como el socialismo únicamente es capaz de producir pobreza, en la medida que
tengamos más socialismo, tendremos más pobreza... y en la medida que el poder y la riqueza se concentren en un gobierno
dominado por cada vez menos personas... más groseras serán las desigualdades. CAMINO DE LIBERTAD La
solución es desandar el camino del empobrecimiento y la destrucción institucional para construir
una república liberal en que la riqueza sea resultado del exitoso servicio a los consumidores por la inventiva, inteligencia
y trabajo honesto. Y el gobierno se limite a sus hoy abandonadas funciones naturales
de defensa de vidas y propiedades. La transición pacifica y ordenada del socialismo empobrecedor radicalizado al capitalismo
popular venezolano dependerá de transferir la inmensa riqueza mercantil usurpada en décadas
de socialismo creciente, del Estado a la población, a todos y cada uno. Pero para eso hay que construir primero un
verdadero movimiento político organizado y disciplinado, que traduzca la doctrina liberal en los términos de nuestra idiosincrasia
nacional hasta donde ello es posible, conveniente y necesario. No
hay atajos capaces de lograr mañana lo que solo la claridad doctrinaria, el trabajo político sistemático, la disciplina, la
dedicación y el sacrificio de años pueden lograr. Que otro socialismo derrote al actual, como el actual derrotó al
del pasado, puede tardar lo de la última vez: 40 años (décadas más, décadas menos) y sin duda produciría un sistema de gobierno
aún peor. Eso no es salida. La salida pasa por la derrota conceptual, cultural y política del socialismo en los corazones,
mucho más que en las mentes, de la mayoría de los venezolanos. Esto
es sustituir la envidia oculta bajo el manto de la igualdad, por el valor de la libertad que se traduce en prosperidad para
todos, en la medida de sus reales capacidades y preferencias. Pero son muchos los que temen más la competencia abierta
que la esclavitud misma, con lo que son esclavos de su ignorancia y temor. LA VERDAD Y
SUS ENEMIGOS Hay
seres humanos que abrazan la verdad cuando la encuentran y desechan felizmente todo error previo que hubieran oscurecido su
entendimiento. No dejan con tristeza el error... reciben con alegría el conocimiento.
Pero son minoría. Otros, de hecho la mayoría, rechazan con desesperación la verdad si la encuentran, abrazan con desesperación
sus errores y llegan acaso a transigir en algo con la verdad... únicamente cuando logran “encajarla” artificiosamente
en sus mentiras y temores. El odio por la verdad es tal entre los “intelectuales” de ese tipo, que niegan
su existencia negando la realidad misma. Así de fuerte es el apego de algunos seres humanos al error. Y así
como la causa de los mayores males que ha padecido la humanidad es la mentira entronizada, que llamamos ignorancia, las causas
de que la mentira se entronice democráticamente son la envidia y el temor. |
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